El día del juramento es el final de la N-600K, pero el comienzo de la vida del menor como ciudadano estadounidense. Aquí están los pasos prácticos que recomendamos.
Estados Unidos grava a sus ciudadanos sobre ingresos mundiales, sin importar dónde residan. Para un menor sin ingresos significativos, esto no tiene impacto inmediato. Pero al cumplir 18 y empezar a generar ingresos, deberá:
Más sobre implicaciones fiscales →
Todos los varones ciudadanos estadounidenses entre 18 y 25 años — incluso residentes en el exterior — deben registrarse en el Selective Service System. La omisión puede afectar futuros beneficios federales y oportunidades laborales gubernamentales. Más →
Como ciudadano, el menor podrá eventualmente:
Como ciudadano, el menor califica para tarifas de matrícula "in-state" (residente del estado) en universidades públicas, lo cual reduce significativamente el costo. También accede a ayuda financiera federal (FAFSA), incluyendo Pell Grants y préstamos estudiantiles federales.
Aunque el menor regrese a Colombia y viva allí, su ciudadanía estadounidense permanece — independientemente del tiempo que pase fuera de EE.UU. La ciudadanía no se pierde por residencia en el extranjero. Solo se pierde por renuncia formal o por actos específicos (servir en fuerzas armadas hostiles a EE.UU., etc.).
Eventualmente, el menor (ya adulto) puede decidir mudarse a EE.UU. — para estudios, trabajo, o vida. Como ciudadano, no hay barreras migratorias: simplemente compra el pasaje y entra. Esa flexibilidad — la opción de vivir en EE.UU. en cualquier momento futuro — es uno de los regalos más durables de la N-600K.
Comience su caso
Cada caso N-600K es distinto. Una evaluación temprana es la mejor inversión que puede hacer por la ciudadanía estadounidense de su hijo.
simone@bertollini.com